[Analisis] MURCIA smart city, videovigilància, TAV…

extraido de negre i verd

La etiqueta Smart vale para muchas cosas, para casi todo. Es uno de aquellos conceptos que, como por ejemplo el de sostenibilidad, deberían recibir un premio al marketing político/social.
Smartphones, smartwatch, tarjetas bancarias, TV… uno de los significados que se ha mantenido durante años en un territorio fantasmagórico, es el de Smart cities. A pesar de los intentos ciudadanistas de hacerla suya, la idea de Smart city, siempre a tenido un fuerte sesgo tecnológico, y ha estado muy ligado a dispositivos de tecnología móvil, sensores y recolección de datos.
La representación del proyecto Smart city es muy espectacular, pero bajo este espectáculo de aparatos para controlar el aparcamiento y los simulacros de ciencia ciudadana ,sin que seamos muy conscientes de ello, la Smart city ha ido cristalizando en algo que trasciende los aparcamientos, las TV y las neveras inteligentes, han ido convergiendo con otras formas de control y dominación con el internet de las cosas (IoT) o las metodologías Big data de recolección y análisis.
No nos engañábamos, éramos conscientes de que la Smart city no era lo que pretenden los tecnófilos, pero últimamente la “Smart city”, cada vez más, se quita la máscara bondadosa y enseña los colmillos del control social.
Como era de esperar la movida de las estrategias Smart ha ido más allá de la ciudad y incluye redes regionales y metropolitanas, que en el caso de nuestro “pequeño país” lo incluye al completo.. A pesar de toda la propaganda y parafernalia de las “open data” y de las políticas de transparencia es muy difícil poder evaluar el alcance de las iniciativas para desarrollar el entorno Smart, los movimientos de capital ligados y las consecuencias que tendrá sobre nuestra vida cotidiana.
Así a pesar que seguramente seria mejor trabajar a escala de Cataluña u otras entidades territoriales, del corredor Mediterráneo (Catalunya, País Valenciano, Murcia, Andalucía…), de grandes cuencas naturales o industriales, de zonas de interrelación transnacional… o a nivel de estado… o de la UE…
Nos encontramos con que disponiendo de limitados recursos de información hemos de elegir una ciudad como ejemplo, una ciudad “motivada” con el tema Smart, una ciudad de una dimensión mediana y una ciudad donde el tema Smart haya generado una conflictividad destacable.
Ciudades “motivadas” (motivadas = dispuestas a invertir) en el tema de las Smart cities hay muchas, pero sólo unas pocas pueden considerarse punteras. Entre ellas sólo algunas ciudades medianas entran en esta condición, Málaga (570.000 hab), Murcia (443.000), Santander (300.000)… evidentemente en Murcia hay un conflicto social relevante alrededor del AVE, y el AVE es uno de los fetiches de la Smart city, e implica una tecnología hard de control, no sólo por los artefactos tecnológicos utilizados en el ferrocarril, sino también en el control y la seguridad de las instalaciones..
Evidentemente la elección de Murcia no es imparcial, la resistencia al AVE es realmente emblemática como resistencia a la Smart city, pero en Murcia hay más iniciativas Smart… y muy interesantes en el mal sentido de la palabra.
Seguro que hay muchas más, muchos más datos que no conocemos y muchos enfoques que no hemos detectado… seguro que los que padecen la dominación local en Murcia pueden dar buenas ideas y enfoques diferentes, no dudéis en difundirlas o enviárnoslas, serán muy útiles más allá de lo local.
También hay que decir que lo que decimos de Murcia es válido (o incluso es peor) para la mayor parte de las “samrt cities” y, que en un futuro más o menos cercano valdrá para la totalidad del mundo.

MURCIA, FOCO DE SMART-INVERSIÓN PÚBLICA.

El ayuntamiento de Murcia ha demostrado ser un buen captador de recursos del estado y de la Unión Europea. Así en las últimas convocatorias de Red.es y la DUSI del FEDER han conseguido un buen puñado de millones.
Red.es a través de su “II convocatoria de ciudades Inteligentes” destino a esta línea 63 millones (en su mayor parte a través del estado con cofinanciación FEDER) a un total de 14 proyectos (http://www.red.es/redes/es/financiacion-europea ), al proyecto de Murcia le correspondieron 8 millones de euros, de hecho la subvención más alta, seguida de muy cerca por las Palmas de Gran Canaria.
Red.es es una “entidad publica empresarial· que depende del Ministerio de Industria (MINETUR), tiene como finalidad impulsar la “Sociedad de la información”, gestiona fondos del estado y europeos (https://es.wikipedia.org/wiki/Red.es ).
El proyecto presentado era “MiMurcia: Tu Ayuntamiento inteligente, Cercano, Abierto e Innovador”, con actuaciones centradas sobretodo en el centro de la ciudad, incidiendo sobre el transporte publico y privada, el alumbrado y la “seguridad”…
Una parte importante de los fondos de Mimurcia se dedicaran al hardware que sigue:

33 nuevos nodos para la ampliación de la cobertura de la red Wifi.
50 cámaras IP para la mejora de la gestión del tráfico.
20 cámaras de vigilancia en parques y jardines.
54 balizas Bluetooth para el impulso al comercio local.
10 sistemas de riego inteligente con parques y jardines.
15 sistemas de alumbrado inteligente en calles, plazas, parques y jardines.
4 nuevos puntos digitales de información ciudadana.
25 nuevos parquímetros inteligentes que envían información en tiempo real.
25 plazas de aparcamiento inteligentes destinadas a personas con movilidad reducida.
4 nuevos pasos de peatones inteligentes.

La otra subvención procede de la línea DUSI (Estrategia de desarrollo Urbano Integrado) (http://www.dgfc.sepg.minhafp.gob.es/sitios/dgfc/es-ES/cfr/ocfr/Documents/a%C3%B1o%202017/Foro%20Madrid-Febrero/Estrategias_DUSI.pdf#search=dusi ) en el marco del Prorama Operativo de FEDER de Crecimiento Sostenible (POCS) 2014/2020. Del DUSI se consiguió financiar “Murcia IT innovación i Tradición” por un total de 14,7 millones con unos objetivos parecidos a los de Mimurcia (https://www.esmartcity.es/2017/09/27/murcia-comienza-gestionar-ejecucion-estrategia-murcia-it-innovacion-tradicion ). No estan en la parte alta del rango de distribución, por ejemplo Barcelona y los municipios del Besòs consiguieron 30 millones.
En total tenemos una inversión de casi 23 millones de euros, comparada con el coste de la construcción del AVE puede parecer poco, pero para los costes de un proyecto smart city es muy alto.

LA PRIVATIZACIÓN DEL ESPACIO PÚBLICO.

Uno de les fetiches del liberalismo en la gestión urbana es el partenariado público/privado, que en resumen significa inversiones públicas para beneficios privados.
Hace ya unos años que estos “partenariados” son promovidos para la gestión de los centros urbanos, especialmente los comerciales. Estos mecanismos de financiación, con un soporte limitado de capital privado refuerzan servicios como la impieza, la seguridad y la promoción comercial y turística, se trata de los llamados Business Improvement Districts (BID) que se han querido traducir como “distritos de mejora empresarial” o de una manera más generalizada como Gerencia de Servicios Urbanos (GCU), estas gerencias están agrupadas en una asociación AGECU (www.agecu.es ) que agrupan 38 GCU, además de administraciones y algunos profesionales y empresas.
Una de las preocupaciones más tratadas por las GCU es la seguridad… seguridad privada, naturalmente privada (Cuadernos de Seguridad num314 septiembre de 2016 https://files.epeldano.com/publications/pdf/8/cuadernos-de-seguridad_8_314.pdf ) en consonancia con los artículos 41 y 48 de la Ley 5/2014 de Seguridad Privada (https://www.boe.es/buscar/act.php?id=BOE-A-2014-3649 ) y la infame ley 4/2015 de Seguridad Ciudadana.
En Murcia también se intentó establecer alguna GCU, sin mucho éxito, el sector privado es refractario a aportar financiación, y las asociaciones de comerciantes se opusieron a pagos extras. De todos modos esto se soluciona mediante aportaciones publicas, del Ayuntamiento, del estado o de la UE. Los CGU propuestos (y fallidos) eran el barrio del Carmen, el de Santa Eulalia y la Zona Comercial Centro (que corresponde al barrio de la catedral y alrededores).
El esfuerzo Smart city se centrará en la videovigilancia inteligente (de la que hablaremos más adelante), la regulación de la movilidad con pasos de peatones inteligentes, alumbrado con tecnología LED con regulación, paneles informativos y aparcamiento inteligente… y, muy especialmente por 54 balizas bluetooth (https://www.vozpopuli.com/memesis/balizas-google-bluetooth-ubicacion-Privacidad_0_1107489510.html , http://www.neosistec.com/portfolio/semana_santa_murcia), MiMurcia tiene previsto colocar 54 de estas balizas en los comercios del centro, estas balizas, conectan con los teléfonos móviles y, además de dar información y publicidad no solicitada de productos y servicios, podrá rastrearse con finalidades comerciales, turísticas y de control social, el anzuelo para promocionar la conexión bluetooth serian descuentos en los comercios de la zona.

LA CENTRALIZACIÓN DEL CONTROL.

Uno de los puntos básicos de todo el entramado Smart city es la centralización de los datos recogidos en todas las bases de datos publicas y privadas, así como los sesores, ectores, contadores dispersos por toda la ciudad. Esta centralización queda simbolizada por el Centro de Control (http://negreverd.blogspot.com.es/2017/10/sales-de-control-de-videovigilancia-el.html ) que son los panópticos tecnológicos que nos convierten a todos en prisioneros en una cárcel sin muros.
En el caso de Murcia Smart city el panóptico se llama Centro Único de Seguimiento (CEUS) en la calle Abenarabi. Este centro ha de constituir la espina dorsal del proyecto, dispondrá de un Centro de Proceso de Datos de 6 servidores que aumentara la capacidad informática del ayuntamiento en un 30%, también se mejorará la comunicación periférica con la instalación de fibra óptica con estructura de anillo, a este centro y las inversiones asociadas se destinará buena parte delos fondos EDUSI.
El CEUS gestionará toda la información recogida y ha de estar preparado para dar respuesta a todo tipo de emergencias, en este centro la Policía Local tendrá un importante protagonismo por el control de la videovigilancia. No es pues extraño que el centro de la Sala de Control del CEUS haya un gran videowall de 42 monitores, en este videowall se centralizará (prioritariamente y de una manera casi exclusiva) todas las cámaras de Murcia, las de los jardines, las de trafico y las de “seguridad ciudadana”.

LA CONCEPCIÓN DE LA VIDEOVIGILANCIA COMO RED DE VIDEOSENSORES.

En el proyecto MiMurcia, subvencionado por Red.es, se prevé instalar 50 cámaras IP para el control del tráfico y 20 cámaras de vigilancia en los jardines (ya hay 28 instaladas anteriormente), con los fondos DUSI se quiere completar esta red con más cámaras de seguridad ciudadana.
Concretmente ha salido un concurso para la adquisición y instalación de 15 cámaras de alta tecnología en el barrio del Carmen, con un presupuesto de salida de 113.000€. En un futuro esta red se irá extendiendo.
Se trata de cámaras inteligentes muy alejadas de las antiguas cámaras analógicas y de baja resolución. Las imágenes de estas cámaras pueden ser analizadas por un software inteligente o, en algunos modelos, pueden realizar el análisis in situ, desde la misma cámara.
Estas cámaras pueden detectar objetos en movimiento, su velocidad y dirección (por ejemplo vehículos), objetos estáticos (por ejemplo objetos abandonados) y pueden analizar los movimientos y actividades de las personas (por ejemplo la permanencia en un punto, por ejemplo la actividad de un graffitero, un grupo que se mantiene un determinado tiempo en un mismo punto…).
Las posibilidades de estas redes de videovigilancia son enormes y crecerán en un futuro, añadiendo la termografía o el reconocimiento facial.
A modo de ejemplo, sin considerar nada más que los sensores contemplados en Mimurcia, la combinación e la detección de teléfonos por parte de las balizas, con las imágenes de las cámaras da unas oportunidades de control insospechadas hace unos años.

UNA CUDAD DIVIDIDA TERRITORIALEMNTE EN CLASES

Murcia, como todas las ciudades, esta dividida territorialmente según la clase social. Hasta un cierto momento por el rio Segura, a su norte los barrios más ricos alrededor del Centro, exceptuando los del Este, la Paz (construido el 1965) y Vistabella (1950) y al sur del Segura los más pobres. La vía del AVE, y el correspondiente aislamiento que provoca, traza una nueva línea, dejando desconectados parte del barrio de la Purísima- Barriomar y los barrios de San Pio X y Santiago el Mayor, todos ellos más desfavorecidos que los de más hacia el Norte.
Cuando hablamos de más pobres o más desfavorecidos hemos usado los datos de paro, de población inmigrante y de titulados superiores del portal municipal de estadística (http://www.murcia.es/web/portal/barrios-memoria-estadistica ).
La videovigilancia siempre ha tenido un sesgo clasista, las cámaras se instalan en barrios con población excluida, en barios de frontera entre poblaciones de diferentes estatus y en zonas sensibles. En el caso de la videovigilancia del barrio del Carmen nos encontramos en una zona de frontera entre los barrios pobres al sur del AVE y los ricos del norte del Segura, actua como una zona tampón y, finalmente, es el barrio donde está la estación actual y la futura del AVE, donde desenvarcaran los pasajeros del futuro tren AVE para ir (o venir) del norte de la ciudad.

SMART ES TODO!!

Aquí hemos hablado de las Smart cities, pero el mundo Smart (sensorización, uso de tecnologías digitales de control, captura y almacenamiento masivo de datos, sistemas de inteligencia artificial…) alcanzan la totalidad de nuestras vidas. Desde los ambientes rurales donde la agricultura es cada vez más Smart, más controlada, más artificial… hasta el ocio o la vida cotidiana cada vez más dependiente del mundo digital, cada vez más impersonal y cada vez más controlada.
La explotación laboral (una parte importante de nuestras vidas, incluso cuando no es laboral, cuando es paro) está cada vez más un espacio tecnologizado, un espacio de automatismos, de IoT, de explotación a través de dispositivos móviles (la mal llamada economía colaborativa), un mundo donde el capataz y el jefe de personal son algoritmos de inteligencia artificial.
Evidentemente el sistema militar y policial tampoco es ajeno a la smartización: Smart son las fronteras, Smart son los sistemas de armas y de contrainteligencia, smarts son los drones y los robots asesinos… Smart son también las prisiones, cada vez más difuminadas en un panóptico universal,

RESISTIR AL MUNDO SMART.

Parece que el mundo Smart es invulnerable, pero no hay que caer en el pesimismo absoluto, la red de dominación no es invulnerable y es posible golpearla.

1.-La fuerza el mundo Smart esta en el aislamiento entre personas y la conexión exclusiva con, o a través, de los dispositivos Smart, sobretodo móviles, cualquier iniciativa que estimule el contacto directo es resistencia.
2.-El mundo Smart nos aísla, pero nos trata a todos igual (con los mismos medios) podemos encontrar situaciones comunes que hagan más “productiva la resistencia”, por ejemplo resistiendo a las tarjetas de transporte.
3.-La resistencia es deslocalizable, atacando cualquier nodo de la red de dominación los atacas todos, puedes elegir el objetivo más fácil o con menos riesgos.
4.-Necesitamos un esfuerzo de imaginación, porque se necesitan cosas nuevas, basadas quizás en las viejas, pero nuevas.

Ni queremos ni podemos retroceder en el tiempo y no queremos seguir adelante en el camino que nos marca el capitalismo corporativo y los estados. Es posible que realmente estemos ante la cuarta revolución industrial… entonces, igual que en la primera revolución, igual que hicieron los trabajadores de escocia e Inglaterra, los canuts de Lion i los ncediarios de Alcoy y del vapor Bonaplata de Barcelona…. tendremos que romper las nuevas máquinas de dominación.
En el siglo XIX era el trabajo en las fábricas, en el XXI puede ser la vida en las smart cities.